23 de abril: un día inolvidable

Cartel del Día del Libro

 Como segundo año consecutivo, el IES “Felipe II” engalanó su recinto bibliotecario con todo un armamento poético para un día especial: 23 de abril, día del libro.

 

Las actividades comenzaron bien de mañana. Para algunos estudiantes y profesores nos extrañaba el momento, la aglomeración y nos inquietaba pensar qué estábamos haciendo en la biblioteca. Para responder a nuestra impaciencia, las profesoras Olivia y Clara nos introdujeron el momento y nos comentaron qué era lo que estábamos celebrando. Nos hablaron de tres magnos hombres: Miguel de Cervantes, Guillermo Shakespeare y Garcilaso de la Vega. Para la gran mayoría, los dos primeros eran más que conocidos, con obras que han llenado horas y horas de clase: Don Quijote de la Mancha, Romeo y Julieta... El tercero era más anónimo. No era el gran poeta y caballero español que estudiamos en cuarto curso de secundaria. Nos hablaron de él como un noble guerrero, historiador y prosista peruano, como no los ha habido en todo el siglo XVI.

 

Presentación sobre Cervantes y Shakespeare A continuación, y mediante una dulce presentación, a cargo de los mismísimos Miguel de Cervantes y Shakespeare virtuales, comenzaba la que iba a ser una “literaria mañana”.
Pero la sorpresa llegó cuando se nos presentó la visualización y comentario de una breve (pero intensísima) exposición de libros antiguos. Libros de principios de siglo XX, con grabados espectaculares. Llamó la atención (al menos al que escribe este humilde texto) los esquemas anatómicos y la fisiología de un clásico libro sobre medicina humana. ¡Increíble!.

Alumnos de 2º ESO en la exposición de libros antiguos  Vitrina con libros antiguos

Después de la muestra, a eso de las diez de la mañana, nos acompañó en el centro (y nos fue muy grato sus comentarios y observaciones) un poeta de nuestra tierra, D. Francisco Barceló Rubio. Alumnos e interesados tuvieron la oportunidad de comentar la obra de este genial poeta, charlar e incluso leer poesía. Sin ir más lejos, algunos estudiantes de primer curso de secundaria procedieron con la lectura de sus obras, presentadas a concurso y felizmente ganadoras. El mismísimo Barceló quedó impresionado (y no era para menos). “¿Cómo, a tan corta edad, pueden salir tan bellas y encadenadas palabras que susurran un agraciado cantar?”.

Alumnos de 1º de bachillerato con el escritor Francisco Barceló Rubio  Alumnas de 1º ESO, ganadoras del concurso literario leyendo sus creaciones

23 de abril coincidió con el jueves semanal. En nuestro centro, jueves es sinónimo de literatura, ya que celebramos (cuando el ánimo no desaparece) actividades culturales en la biblioteca. Alumnas de 1º ESO disfrazadas de Cervantes y Shakespeare leyendo sonetos de ambos autoresPara todos los interesados, en el recinto bibliotecario se proyectó el comentario “cervantino-shakesperiano” sobre el día del libro y, finalizado, la lectura de algunos selectos sonetos escritos por ambos genios de la literatura universal. Pero la sorpresa de ese momento fue que, al igual que por aquellos años decían que vestían estos nobles caballeros, algunos alumnos se disfrazaron de Cervantes y Shakespeare (portando la famosa gorguera) esbozando algunos de los mejores versos endecasílabos de estos geniales poetas.
Llegaba la parte de trabajo y aprendizaje divertido con las adivinanzas. Grupos de alumnos de primer curso de secundaria competían por vaticinar los difíciles y costosos acertijos que, con todo el “ímpetu del mundo” ponía la profesora Clara. El premio final era sustancioso: nos agraciaban con un libro (¡madre mía, qué divino tesoro!).

 

Alumnos de 1º ESO en el concurso de adivinanzas  Alumnos de 4º ESO participando en la Gymkhana Siglo de Oro

El día no terminó sin una gymkhana literaria. En este caso, los participantes fueron alumnos de cuarto curso de secundaria. ¡Madre, qué lío de preguntas! Las respuestas estaban en el interior de los libros de nuestra biblioteca. Pero, ¿cómo podríamos acceder a resolver los enigmas? Previamente a este concurso, la profesora Estefanía “luchó y luchó” hasta que pudiéramos comprender cómo se regulaba nuestro lugar de biblioteca y la clasificación de los libros (por qué se disponían en esos grupos y con esas raras claves).

Alumnos ganadores de la Gymkhana Siglo de Oro

Los ganadores, como siempre en todo concurso, sonrieron en la instantánea final. Sus nombres no los recuerdo, al igual que Cervantes no recordaba el lugar donde comienza su obra más universal. ¡Qué fallo imperdonable! Pero, a modo de instantánea final mía: ¡ENHORABUENA A TODOS POR UN DÍA TAN MAGNÍFICO!

 

José Pedro López

 Y a continuación los vídeos: